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Llegan las nuevas fórmulas de vivienda cooperativa PDF Imprimir Correo electrónico

A diferencia de otros modelos cooperativos, los socios gestionan el inmueble de forma conjunta, y no pueden vender su domicilio. A medio camino entre el alquiler y la posesión, estos proyectos ofrecen una opción basada en compartir espacios comunes.

Vivir compartiendo espacios como talleres, cocinas y zonas de recreo. Decidir, entre todos, qué hacer con ellos, planificando actividades conjuntas... Estas características definen la vivienda cooperativa en régimen de cesión de uso. Un modelo que, según sus defensores, se encuentra a medio camino entre la propiedad y el alquiler: los socios comparten la posesión del inmueble o la zona residencial, al tiempo que residen en alojamientos separados; pero a diferencia de otros proyectos cooperativos ninguno de ellos es dueño de la vivienda en la que reside y, por tanto, no puede venderla. Según los defensores del modelo, esto impide que se pueda especular con los alojamientos. Con otras cooperativas puedes hacer lo que quieras con la propiedad [incluso venderla]. Esto hace que se genere vivienda asequible la primera vez [al construir varias].


Los defensores de estos proyectos esgrimen que diseñarlos y construirlos para un grupo reduce su coste frente a la vivienda en propiedad. Y, a diferencia de cualquier alquiler, se puede residir de forma indefinida, siempre que se abone un importe mensual y una entrada inicial, decididas por los socios. Si un cooperativista decide marcharse, se le devuelve la entrada. [En una vivienda de alquiler] la Ley de Arrendamientos Urbanos permite que el propietario pueda echar al inquilino cada tres años, recuerda Yabel Pérez, técnico de la cooperativa Sostre Cívic. Los nuevos socios, una vez aportada la entrada, quedan incluidos en una lista, a la espera de que se les notifique si hay un alojamiento libre en el inmueble. La idea es que la entrada y las cuotas ayuden a sufragar el proyecto. Una vez esté completado y los préstamos contraídos para la obra se han devuelto, los socios los siguen abonando para ayudar a poner en marcha otras viviendas cooperativas.


bez.es